Fosca – Abril 2010

01/04/2010 | Animals Adoptats Històric

Hola,

 

Fosca 1soy Fosca. Una gata común descendiente, dicen, del Bombay Británico por mi aspecto de color negro, mi cara corta en forma de cuña y mis orejas grandes y bien separadas. Todo el mundo me pregunta si me baño todas las semanas debido a lo brillante que es mi pelo.

Os voy a explicar mi historia. Con sólo tres meses me encontraron abandonada en la carretera y me llevaron a la protectora de Sabadell. Allí me cuidaron mucho, pero yo era muy huidiza y miedosa, y después de más de un año, todos pensaban que por mi carácter gruñón nadie iba querer adoptarme.

 

Fosca 2Un día, vinieron un chico y una chicha que paseaban por la protectora,. No se qué vieron en mí, pero decidieron que yo formaría parte de su familia. Me pusieron un pequeño collar con un cascabel, pero yo me negué en rotundo a ponérmelo. Esperé durante una semana en la protectora y por fin llegó el día. Yo ya tenía por entonces casi dos años, pero tenía mucho miedo de los humanos.

El primer día casi lo pasé entero en el trasportín, me negaba a salir, además… ¡Yo no sabía quienes eran! Pero ocurrió una cosa que cambió mi vida drásticamente. Me hacían hacer cosas muy raras… como, por ejemplo, acorralarme en el pasillo y quedarse sentados a mí lado sin hacer nada. También se tumbaban en el suelo, al lado del trasportín, je je. ¡Qué gracioso! Al cabo de dos días me dieron una comida con un embudo muy raro, porque yo no comía. Pero nada más la probé, uumm!! Estaba deliciosa y casi me atraganto porque tenía mucha hambre. Más tarde, acercaban sus narizotas a mi hocico y las movían de un lado al otro, y fue entonces cuando recordé a mi mamá haciendo lo mismo conmigo cuando yo era muy pequeña y me gustó mucho.

La veterinaria de la protectora no daba crédito a lo que veía. Me había transformado por arte de magia en una gatita muy cariñosa y simpática, aunque todavía tengo un poco de miedo a lo desconocido.

 

Fosca 3Ahora dedico las horas del día a dormir, comer y jugar. Me encanta jugar con las pelotas de papel que me hacen, y corro como una loca por toda la casa detrás de ellas. También me encanta saltar y pegar brincos y, a veces, me sale mi instinto felino y mordisqueo los dedos de las manos, pero no hago daño. Y después del ejercicio me gusta acurrucarme con ellos en el sofá de casa y descansar, los quiero un montón. Me dan muchos abrazos, besos y mimos, y yo ahora soy muy feliz y les hago mucha compañía. ¡Un beso a los dos: Tomás y Sònia!. Ah, por cierto, me han pedido que le mande un beso muy fuerte a Phoebe, yo no se quién es. Pero tienen una foto de una gatita atigrada en la mesita de noche, creo que se puso muy malita y ya no está con ellos. Allí donde estés “Fibi” ¡yo también te quiero!